El éxito y el fracaso tecnología y diversión

Al comparar las personas que tienen éxito y las personas que no lo son, una tendencia aparece en sus comportamientos. La mayor parte de las personas en nuestra sociedad son más tendentes a preferir una recompensa decente ahora que un gran día en el futuro.

De hecho, es interesante observar que una gratificación en un corto plazo por norma general se recogió en vez de un fin en un largo plazo. La opción saludable es evidente y significa cuidar a su bienestar y el cuerpo en el largo plazo. Con lo que voy a lograr lo que se siente bien ahora en los resultados en un largo plazo que realmente quiero.

Seguramente existen muchas razones biológicas para explicar este fenómeno, una de ellas es que nuestros antepasados ​​solían vivir en la escasez y han aprendido a sacar el máximo provecho de lo que tienen delante de ellos en este momento. Pero si nos remontamos a la sociedad actual, el auténtico problema que causa es cuando se trata de nuestra dicha.

Aparentemente no hay nada de malo en relajarse delante de la TV todo el día, comer comestibles poco saludables, o la adquisición de zapatos nuevos. Las cosas son buenas por un minuto, y luego no lo son.

Como dice D. Deida, un hombre sólo puede hallar la verdadera dicha, si está en su paseo, en su propósito en la vida. No permita que otras influencias corruptoras de él giran fuera de ella, que tiene límites y haciendo las cosas bien se convierte en instintivo.

Es por eso que al encontrar su propósito, se crea la gravedad de los límites personales, que hace menos de una hoja, en torno a soplar el viento y más de un ser humano real.

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