Lactancia

Si estás atravesando por ésta maravillosa etapa de tu vida, amamantar al bebé es una de las conexiones  más maravillosas entre madre e hijo, sin embargo es cierto que muchas veces suele traer algunos problemas.

Suele pasar que muchas mujeres al comenzar a amantar  tengan dolores o irritaciones en los pezones. Es preciso que sepas que este problema está provocado por la blandeza de los pezones. Ahora bien, no todas las mujeres padecen este problema, los pezones suelen endurecerse rápidamente haciendo así que se pueda amamantar sin dolores o molestias.

Durante el proceso de la lactancia hay que considerar algunas pequeñas normas para que las molestias disminuyan.

La molestias en los pezones puede deberse a diferentes factores, entre ellas destacan 2, la primera, es cuando el bebé no está colocado y prendido al pecho en forma adecuada, y la segunda se debe a que el bebé no succiona de manera eficaz.

Si sientes dolor, cuando el bebé está lactando, deberás aprender nuevas posiciones y hacerle aprender a sujetar bien el pezón y la areola.

En caso de que tus pezones se encuentran agrietados, enrojecidos, ampollados, se debe a la segunda causa que habíamos mencionado. Para ello, afortunadamente, existen algunas pomadas o  vendajes que te ayudaran en la curación. Siempre y cuando te lo recete tu médico, ya que la causa también podría tratarse de una infección de hongos como el afta, que necesitarás de medicamentos para su recuperación.

Para ambos casos, debes recordar y estar consciente que la higiene, lubricación, masajes y algunos cuidados ayudarán tanto a tus senos, como al bebé mismo.

Por otro lado, también debes estar consciente de que la visita al médico y contarle la experiencia te favorecerá en gran medida, nunca te auto mediques, recuerda que también se encontraría en riesgo la vida de tu bebé.

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